dimarts, 6 de maig del 2014

DIEZ AÑOS ANTES (12)

Adela es una chica de pueblo con muchas aspiraciones futuras. Sueña con ir a la universidad, tener un trabajo donde se pueda ganar bien la vida y formar una familia, el típico sueño de una niña de ocho años. Su problema es que lo sueña en clase, a todas horas, y siempre la castigan.
Sus padres están hartos de disculparse en la escuela y regañar a Adela, la obligan a ir a dormir temprano, pero, por la noche, cuando ellos se duermen, se levanta para ver la tele, jugar… Al acostumbrarse a dormir en clase, por las noches no tiene sueño. Pero todo eso se le acaba al cumplir los nueve años, ahora que sus padres dejan de regañarla, de hacerle caso en general. Ella se pregunta día a día el porqué del comportamiento de sus padres, hasta que, cansada de su mal estar familiar, les  pregunta la causa de su enfado, o lo que sea.
-       Si nos portamos así, Adelita, es porqué estamos hartos de decirte que hagas las cosas bien, que te centres en lo que quieres, todos tus sueños se pueden cumplir… pero solo si te esfuerzas.
Adela se pasa el día pensando en lo que le ha dicho su madre, y al final comprende que quien no arriesga, realmente no gana.

Empieza escuchando a sus profesores, preguntando dudas… pero como ha pasado tanto tiempo sin hacerles caso, no la toman en serio. Adela les pide a sus padres que la cambien de colegio, que se va a esforzar. Y, efectivamente, así es. Adela cumple los 12 años con los conocimientos necesarios para empezar su escolarización secundaria, y la verdad es que promete bastante. Por fin confía en que podrá cumplir sus sueños, solo le falta ver que le depara el futuro.

LOS POEMAS DE LOS PERSONAJES (17)


Poema de Lawrence:
Esos ojos oscuros
y esa piel clara
son los que me impulsan
a no dar la cara.
Desde el día que te vi
me enamoraste,
solo hacía que pensar en ti
y en la mirada que me echaste.

Poema de Nathan:
Las noches pasan
y te echo te menos.
Aunque hemos estado en desacuerdo
me siento vacío.

Es eterno el tiempo
que hemos estado sin vernos,
cada día lo recuerdo
cuando observo el rocío.

EL MONÓLOGO DEL PERSONAJE (LAWRENCE) (15)

-      ¿Y esa Adela, es mona?
-         -       Más que eso. Es preciosa y encantadora y, sin saberlo, un poco cruel.
Así empezó todo. Solo de verla me di cuenta de que era la chica de mis sueños. Esa chica me recuerda muchas cosas, cosas dentro de mí que creí enterradas hace tiempo. Esa chica, Adela, estuvo a punto de destrozarle el corazón a un chico y tuve que impedirlo, y volvería a hacerlo. Desde el primer momento, no pude evitar mis sentimientos hacia ella.
Cuando corté las partes del cuerpo de ese chico, mirando a los ojos de Adela, me sentí vacío y a la vez lleno. Me hizo reflexionar por un momento sobre la vida y la muerte, ya que yo estoy muerto pero vivo. Cuando Adela me miró a los ojos mientras hacía pedazos al chico, fue cuando me di cuenta de que es realmente el amor. Irene, o más bien Laura, no me hizo sentir nunca eso, ni mucho menos teniendo en cuenta que me traicionó.
No paraba de observarla, aun y saber lo que hice la primera vez, lo volvió a hacer, me vio, me miro a los ojos y no dijo nada. Se fue. Volví a tener ese sentimiento de vacío, aunque el sentimiento de lleno era más potente, porque contra más tiempo pasaba, más me gustaba Adela.

Después de un tiempo de recibir la medalla de Laura, pensé que Adela se dirigiría a mí, pero no me dijo nada, y esta acabó en manos de Puck, que se la devolvió a Laura. Me arrepentía tanto de haberle pedido ese favor al demonio…pero deseaba que hiciese eso mismo con Adela, para que estuviese conmigo toda la eternidad… Ahora comprendo qué es el amor.

EL FINAL MÚLTIPLE (22)

Final 1:
El Agente Warden entró en el baile, después de haber charlado con el demonio para saldar su deuda, pero Adela y Lawrence ya no estaban dentro.
          -          ¿Dónde me llevas, Lawrence?
          -          Tu sígueme y no digas nada, aquí estaremos seguros.
Adela se sentía asustada, pero solo por el hecho de notar a Lawrence, cogiéndole la mano, su miedo se iba y se sentía a salvo.
No podía aguantar más su intriga, y finalmente lo soltó. Le preguntó a Lawrence que porqué se fueron del baile, porqué allí estaban seguros y dentro no.
          -          Veràs Adela, hay muchas cosas que contar. Ya sabes que Laura anteriormente no era Laura, sino que ha sido distintas chicas. Esto pasó porque hace muchos años yo, me enamoré de ella y le pedí a un, por así decirlo, amigo especial que le diese la oportunidad de vivir eternamente… pero ella me traicionó. Nunca se lo he perdonado, y como se ha dado cuenta de que empiezo a sentir algo por ti te quiere muerta, pero no se lo voy a permitir. Ha hablado con el demonio para que te mate, de hecho él le ha pedido al agente Warden que me disparase, que la bala pasaría por mí sin dañarme y que te daría a ti, en el corazón, los he escuchado hablando. Lo último que quiero es que, por mi culpa, tu vida se acabe así como así, por eso he decidido venir aquí y si quieres, podemos fugarnos juntos. Si el demonio me hizo el favor una vez, podrá hacerlo dos, para que vivas para siempre junto a mí, porque sé que tu… tu no me traicionarás.
Adela se quedó sin aliento. No sabía que decir…
          -          Veo que lo tienes todo planeado, y aunque me gustaría poder hacer todo eso de fugarnos juntos, yo he venido aquí para estudiar y ser una mujer independiente… todo esto me supera. No entiendo porque el demonio se lo ha pedido al agente Warden, ¿por qué me querría matar? Solo soy una adolescente de primer curso.
          -          Porque el demonio siempre que hace un favor, pide que se lo devuelvan… esa debe de ser la manera de devolverle su favor, aunque no he escuchado bien cual era…
Entonces Adela se levantó y recibió un disparo de Laura, que le dio en el hombro. Lawrence chilló y se quedó perplejo ante la situación, pero enseguida se levantó y se llevó a Adela con los médicos del campus, maldiciendo por el camino el día en el que conoció a esa chica, la que acababa de disparar al que podría ser el amor de su vida.


Final 2:
Cuando Adela estaba pensando en devolverle el medallón a Laura, y la escuchó llorando en el baño, se acercó y le preguntó que le pasaba. Laura le respondió que todo estaba bien y se fue a dormir. Adela, reflexionando, decidió quedarse el medallón.
Por la mañana madrugó, y se fue al puerto donde, por supuesto, se encontró a Lawrence saliendo de un bar.
          -          Lawrence, tengo que hablar contigo.
          -          ¿Qué haces aquí tan pronto?
          -          Sabía que te encontraría.
          -          Entonces dime, ¿qué necesitas?
Adela le enseñó el medallón y Lawrence sonrió.
          -          Me puedes explicar, ¿por qué es tan importante esto para Laura?
          -          Pues porque sin esto digamos que, no puede vivir.
          -          ¿Cómo que no puede vivir? ¿A qué te refieres?
          -          Pues a que sin esto se hará vieja, y saldrán a la luz los años que realmente tiene, que son… unos cuantos.
          -          Pero entonces…
Lawrence se lo contó todo a Adela. Quedaron para el baile y cuando Adela llegó a su habitación solo estaba Sara, llorando. Le pregunto qué le pasaba y pasó lo que ella esperaba. Laura… había muerto. Su aspecto era impresionante. Parecía una mujer de más de cien años, y por lo que Adela sabía, así era.
En el baile había un ambiente un poco triste por parte de algunos alumnos, pero por parte de otros no, ya que no conocían a Laura. Lawrence y Puck estaban ahí, y Adela se acercó a hablar con ellos. Les contó lo sucedido y se quedaron sorprendidos, un poco tristes, pero no mucho. El agente Warden estaba alerta por lo sucedido, el caso más extraño que se le había presentado nunca, aparte de los dos muchachos muertos últimamente.

Entonces Lawrence y Adela bailaron un vals precioso y Adela sintió que Lawrence tenía algo especial.

MIL PALABRAS: UNA IMAGEN (25)











LLENANDO LAGUNAS (19)

Nadie sabe cómo fallecí, solo saben que soy un amigo de Lawrence y se piensan que soy un pervertido, nada más. Pues bien, ahora vais a saber cómo acabó mi vida.
Hace unos…muchos, muchos años, empecé a estudiar en Carnwell, y mi primer día fue estupendo, conocí a un montón de chicas guapas e hice muchos amigos. Ese día macaría el antes y el después de mis siguientes días, así que decidí que tenía que divertirme y dar buena impresión.
La primera noche se celebró una fiesta, la fiesta para los estudiantes de primer curso, y la verdad es que fue bastante bien, hasta que me levanté por la mañana. Ahí empezó todo. Me despertó una chica chillando mi nombre y diciéndome que donde estábamos, que había pasado… yo no sabía nada, todo me daba vueltas y encima… estaba completamente desnudo.
-       ¡Puck, Puck! ¡Despierta! ¿Qué ha pasado? ¿Qué hacemos aquí? ¡Llévame a mi casa!
No podía ni moverme y pretendía que la llevase a casa, lo tenía claro. Al rato, apareció un hombre de aspecto extraño, un poco siniestro y en cuanto lo vi me levanté de golpe, sin pensarlo, pero lo más fuerte fue que yo seguía sin poder moverme. La chica ya no estaba, Melanie creo que se llamaba, la verdad es que no lo recuerdo muy bien. Entonces ese hombre me dijo que le debía un favor y se fue, así, sin más.
Volví a Carnwell y me fui directo a mi habitación. Creí empezar a recordar algo de la noche, ella me sedujo y yo me la llevé a la habitación y de repente ese señor siniestro nos daba unas copas y desde ahí ya no recuerdo nada más.

Cuando me fui a dormir esa noche no paraba de pensar en ella y de repente apareció, encima de mí, me dijo no sé qué en latín y me clavó un cuchillo al corazón. De ahí me desperté siendo lo que soy, un fantasma, y todo esto porque el diablo me salvo de dejarla embarazada, que por lo visto no usamos protección… Ese debía ser el favor, por eso ahora soy lo que soy.

DIEZ AÑOS DESPUÉS...(12)

Adela y Lawrence siguen peleando día sí y día también, pero aún y así se ve que se quieren mucho. Desde ese fatigoso día de verano en el que Laura falleció, después de haber forjado una amistad muy intensa con Adela, Lawrence estaba contentísimo, y eso enfurecía a Adela, por eso aparecían y siguen apareciendo esas peleas constantes que siempre tienen un final feliz.
Lawrence, hoy en día, sigue sin entender el porqué de la amistad de la chica de sus sueños con la muchacha que encargó que la matasen, aunque en parte gracias a eso habían acabado juntos ellos dos, pero no conseguía comprenderlo por más que Adela se lo explicase. Ella sigue y sigue insistiendo en que Laura solo fue así con ella porque cuando pasó a ser un fantasma perdió al que, más tarde, se dio cuenta de que era el amor de su vida, y como le guardaba rencor a Lawrence decidió hacerle lo que él le hizo a ella.
Nadie sabe cómo ha muerto Laura, porque si era un fantasma ya estaba medio muerta, unos dicen que tenía deudas con el demonio, otros que tenía una maldición…lo único claro es que ya no está aquí.
Adela, aunque la echa mucho de menos, intenta mejorar su relación con Lawrence para que dure diez, quince, veinte o los años que hagan falta para darse cuenta de que nunca podrá ser más feliz, dejando de lado las peleas, claro está.

Porque esa chica pueblerina que acudió a Carnwell con apenas dieciocho años, ha acabado desapareciendo de la vida de sus seres queridos para vivir una intensa e interminable aventura junto a un chico maravilloso que ha cambiado su forma de vivir para siempre.